
El rendimiento del Dodge Challenger continúa en el centro del debate dentro del Turismo Carretera. De cara a la definición de la etapa regular, Marco Dianda y Ramiro Galarza, integrantes del equipo Galarza Racing, coincidieron en que la marca necesita un nuevo retoque reglamentario para poder competir en igualdad de condiciones con el resto.
Dianda, joven piloto de Guatimozín, viene de conseguir la pole position en Concepción del Uruguay con el Challenger, aunque reconoció que el auto todavía no está en condiciones de pelear por la victoria: “Estamos muy bien, pero no para ganar”.
El piloto cordobés explicó que, si bien logró buenos resultados parciales, la realidad de las finales es diferente. “Yo fui más por resultados parciales, una pole o un segundo puesto en clasificación. Pero no tenemos más que eso. Lo que se ve en la vuelta rápida y las finales no son solo eso”, señaló.
En ese sentido, Dianda puso como ejemplo la campaña de Jonatan Castellano, líder del campeonato y compañero de equipo en Galarza Racing. Según el joven cordobés, el liderazgo del “Pinchito” se explica principalmente por su regularidad: “No se baja nunca de los doce. Hizo un campeonato muy regular, es mérito de eso”.
La mirada de Dianda coincide con la de Ramiro Galarza, titular del equipo que atiende los autos de Castellano y Dianda. El responsable de la estructura sostuvo que el Dodge Challenger es actualmente el modelo más perjudicado por el reglamento y reclamó una nueva modificación para acercar su rendimiento al de las demás marcas.
“Se dio un retoque de reglamento y el Challenger es el auto más perjudicado. Es pesado, motor, carrocería y todos los usuarios estamos al límite con los kilos. Estamos en desventaja”, explicó Galarza.
El jefe del equipo incluso planteó cuáles podrían ser las alternativas para mejorar el rendimiento del Dodge: “Es poco lo que uno pide, o 50 cm³ o un poco más de compresión. Sería lo ideal para estar un pelín mejor”.
Galarza considera que ese pequeño ajuste permitiría al Challenger recuperar terreno frente a sus rivales. “Va a ayudar a estar en igualdad de condiciones. Se le dio a Chevrolet, Ford, Mercedes y Torino ya se les había dado, BMW comenzó muy bien y Dodge es la única que le está faltando”, afirmó.
Mientras tanto, Dianda mantiene una postura similar, aunque entiende que las decisiones reglamentarias requieren análisis. “Hay que trabajar, adaptarte y hacer lo mejor posible. Entiendo que los que resuelven sobre el reglamento son capacitados y lo hacen con el afán de lograr algo bueno para la marca o que sea más parejo”, sostuvo.
Con Paraná en el horizonte y la definición de la etapa regular cada vez más cerca, Galarza Racing espera que aparezca un nuevo retoque para el Dodge Challenger. Galarza, por su parte, confía en que pueda llegar una respuesta antes de la próxima competencia o, en su defecto, después de la cita entrerriana.
Por ahora, el equipo lidera el campeonato con Castellano y tiene en Dianda a una de las jóvenes promesas de la marca. Pero ambos coinciden en un punto: el Dodge funciona, aunque todavía necesita algo más para convertirse en un auto capaz de ganar carreras de manera sostenida.
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Fuente: Campeones
