El tablero del rally raid internacional se mueve, y fuerte. Y en ese movimiento hay acento cordobés. Nicolás Cavigliasso decidió cerrar una etapa dorada en la categoría Challenger para meterse de lleno en un նոր desafío: la T2 (Stock), donde ya tiene marca, estructura y un objetivo claro a mediano plazo, el Dakar 2027.
Después de tocar el cielo en 2025 (cuando ganó el Dakar junto a su esposa y navegante Valentina Pertegarini y se consagró campeón mundial de la categoría) el piloto de Córdoba optó por cambiar de página. Lejos de tratarse de una salida por desgaste o falta de resultados, el ciclo en los T3 se cerró en su punto más alto: también fueron terceros en el Dakar 2026, resultado que terminó de confirmar el final de una era.
Pero este giro no es improvisado. Ya en marzo, Cavigliasso había adelantado que no continuaría en Challenger. Incluso, tomó una decisión clave: bajarse del Rally de Portugal para enfocarse completamente en el armado de su nuevo proyecto.
Hoy, ese proyecto ya tiene nombre propio: Great Wall Motors (GWM). La automotriz china lo eligió como una de las piezas centrales de su ofensiva en la categoría T2, una división que en los últimos meses volvió a cobrar protagonismo dentro del Campeonato Mundial de Rally-Raid (W2RC).

El movimiento tiene lógica deportiva y también estratégica. La T2, reservada para vehículos de producción, recibió un fuerte impulso con la llegada de marcas como Defender y Toyota, lo que revalorizó la categoría y la transformó en un terreno cada vez más competitivo. En ese contexto, el desembarco de GWM no aparece como una apuesta aislada, sino como parte de un plan global.
La marca, comandada por Wei Jianjun, viene creciendo desde hace décadas y busca consolidarse a nivel internacional. Con presencia en múltiples mercados y un ecosistema de marcas propias, el rally raid se presenta como el escenario ideal para mostrar su desarrollo tecnológico y su identidad off-road. Y para eso, eligió a un piloto probado: ganador del Dakar, campeón del mundo y con experiencia en campañas internacionales.
Cavigliasso, por su parte, no llega a “probar suerte”. Llega como referencia. Junto a Pertegarini —una de las navegantes más sólidas del rally raid actual— formará parte de un equipo oficial que tendrá como base la Tank 700 Hi4T, una SUV híbrida enchufable que será el corazón técnico del proyecto.
Antes de pensar en el Dakar 2027, habrá un primer examen exigente: el Rally Taklimakan 2026, en China. Con más de 8.000 kilómetros y 15 etapas, será el banco de pruebas ideal para medir el potencial real del equipo en condiciones extremas.
Así, el cordobés inicia una nueva etapa. Deja atrás una categoría que ya dominó para meterse en otra que vuelve a crecer y atraer a las grandes marcas. No es una transición. Es una apuesta fuerte.
Y con los antecedentes de Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini, todo indica que no será simplemente un cambio de rumbo. Puede ser, otra vez, el inicio de algo grande.
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Fuente: Automundo/ Diego Durruty
